lunes, 11 de agosto de 2014

Los Sondeos Deliberativos

LOS SONDEOS DELIBERATIVOS: una nueva modalidad de consulta pública ciudadana que corrige los vicios de la desinformación y manipulación de la opinión pública.-
 Juan Benito Coquet
Introducción.

La propuesta más avanzada y práctica de política deliberativa a nivel internacional son los llamados “sondeos deliberativos” (deliberative pools) del Profesor James S. Fishkin de la Universidad de Texas en Austin.
El primer sondeo deliberativo (DP) fue celebrado en Gran Bretaña en 1984 sobre política criminal y desde entonces se han celebrado más de 30 eventos de esta naturaleza en diversas partes del mundo, incluyendo sondeos deliberativos de gran interés como el celebrado en China en el año 2006 alrededor de proyectos de infraestructura en una provincia, así como el realizado en Irlanda del Norte con la participación de católicos y protestantes alrededor de cuestiones educativas, también en esta primera década del milenio. Dos más recientes fueron celebrado a nivel multinacional, bajo el marco de la Unión Europea, en 2007 y 2009, respectivamente.
La idea básica que subyace a los sondeos deliberativos como experimentos democráticos, es el investigar lo que sucedería a las opiniones de los ciudadanos ordinarios si éstos experimentaran condiciones favorables para considerar las cuestiones. Estas condiciones favorables incluyen:

a)    una atmósfera de mutuo respeto donde sea posible el diálogo;
b)    materiales informativos breves y balanceados para los participantes;
c)     la oportunidad de plantear preguntas a expertos o políticos;
d)    discusiones con moderador en grupos pequeños, y
e)    la motivación efectiva para participar en el experimento.

Los sondeos deliberativos parten de un microcosmos de ciudadanos seleccionados a partir de una muestra estadística ponderada que garantice su carácter representativo de la sociedad o comunidad consultada, como si se tratara de una encuesta ordinaria. El número de participantes en un sondeo deliberativo puede variar de acuerdo con el universo a consultar o en función de las características del tema discutir, oscilando entre 150, 350 y hasta 500 participantes.
El sondeo deliberativo combina la representatividad de la población (vía la igualdad política asegurada con la muestra científica) y la deliberación. Es una representación de lo que el público pensaría si tuviera la oportunidad de discutir los asuntos antes de tomar una decisión, bajo las condiciones descritas anteriormente.
Cada sondeo deliberativo requiere ser evaluado comparando a los participantes con los que no participan, mediante lo que se denomina un grupo de control.

Mecánica del Sondeo Deliberativo.

1)    Se invita a un grupo de “n” ciudadanos a participar en el sondeo. Junto con la invitación se les envía un cuestionario de entrada con preguntas de actitud y conocimiento sobre el tema a discutir. De ese grupo de “n” ciudadanos se selecciona a los participantes en función de su representatividad para la muestra estadística ponderada, así como su interés para participar en el sondeo. La invitación es para asistir un  fin de semana a un lugar designado para llevar a cabo el evento que reúna las condiciones de seguridad necesarias para la discusión igualitaria, libre y no restringida entre los participantes. Una vez que han sido seleccionados los participantes y reunidos en el lugar del evento, se les proporciona un material informativo breve, conciso y balanceado (en torno a propuestas alternativas) sobre el tema a discusión. Asimismo se les divide aleatoriamente en grupos de 15 ciudadanos cada uno para iniciar las discusiones, las cuales son conducidas por un moderador entrenado para que nadie monopolice la discusión o que se queden voces sin ser escuchadas; en suma, para garantizar las condiciones favorables a la discusión. Cabe mencionar que en todos los sondeos deliberativos del Prof. Fishkin se ofrece a los participantes un emolumento de 150 dólares para motivar su asistencia, se les facilitan las condiciones para su transportación si viven lejos y se pagan todos los gastos de su acomodamiento durante el fin de semana.
2)    El primer día del sondeo se dan las sesiones entre los pequeños grupos de discusión en las que se fijan los puntos de vista de cada participante y cuyo objeto básico es encontrar las preguntas pertinentes al panel de expertos o políticos que estará presente al día siguiente para contestar esas interrogantes. Como ejemplo, si el universo total de participantes es de 150 ciudadanas y ciudadanos, habrá diez pequeños grupos de discusión participando simultáneamente en salones diferentes.
3)    En el segundo día del evento se lleva a cabo una sesión plenaria con todos los participantes y el panel de expertos o políticos. De los pequeños grupos de discusión se han seleccionado previamente los participantes que formularán las preguntas a los expertos o políticos. Previamente a las preguntas estos especialistas o hacedores de políticas hacen una exposición breve de su perspectiva ante los presentes, para que posteriormente tenga lugar la sesión de preguntas y respuestas.
4)    Durante el tercer y último día del evento los pequeños grupos de discusión se reúnen de nueva cuenta para llenar un cuestionario de salida, que básicamente es el mismo que el de entrada con algunas variaciones para medir de mejor manera el cambio de opiniones respecto de la posición inicial de los participantes. Por la tarde se realiza otra sesión plenaria para recibir los cuestionarios. En caso de tratarse de una consulta resolutiva se proporcionan boletas a los participantes para que realicen una votación directa y secreta sobre el tema discutido y su opción preferida.
5)    El sondeo al grupo de control (ciudadanos que no participan) puede realizarse al principio en la muestra general de invitados con el cuestionario inicial respondido. Solamente sirve para efectos de comparación.

Balance General de los Sondeos Deliberativos.

-       Son una herramienta costosa pero muy útil para conocer la opinión considerada de la población sobre determinado tema de interés público como puede ser una campaña política, la selección de los candidatos en la contienda, las tarifas y fuentes de energía, los proyectos de infraestructura, el contenido de determinadas políticas públicas; la política criminal; la educación, el medio ambiente, etc.
-       El microcosmos deliberativo logrado con una muestra científica de la población es tan representativo como puede ser una encuesta ordinaria, solamente que sus resultados son cualitativamente diferentes desde la perspectiva de una discusión razonada y libre del tema. Este muestreo se lleva acabo no solamente para tener un reflejo fiel de la opinión pública, sino también para asegurar la igualdad política entre los participantes; personas de diferente sexo, edad, condición social y manera de pensar.
-       Un efecto importante en cada uno se los sondeos deliberativos realizados hasta la fecha es que existen significativas diferencias estadísticas entre las respuestas ofrecidas por los participantes y los no participantes sondeados. También se advierten importantes ganancias de información entre los participantes sobre los temas sujetos a discusión. Dichas diferencias resultan de la información proporcionada a los ciudadanos participantes en el sondeo deliberativo, del enriquecimiento de perspectivas que resulta de la discusión en la que se confrontan puntos de vista alternativos y obviamente, de los contenidos recibidos en la sesión con expertos.
-       La deliberación democrática evita al menos tres problemas destacados en el estudio de la opinión pública en los sistemas políticos más avanzados: la ignorancia racional, las opiniones de encabezado y la manipulación mediática.
-       Con el propósito de amplificar el alcance de estos sondeos deliberativos al conjunto de la opinión pública es usual que se transmita en televisión o radio una versión editada de las sesiones y de sus resultados, mostrando sus efectos sensibles sobre la opinión de los participantes.
-       En muchos casos, los sondeos han conducido a cambios en las políticas públicas o en las decisiones políticas de las localidades donde se han celebrado, pues se consideran un magnífico indicador de opinión pública superior a las encuestas o las consultas públicas de interesados.
La utilidad política de los sondeos deliberativos.

De acuerdo con su amplia experiencia en la celebración de sondeos deliberativos de toda clase, el Profesor Fishkin explica que algunos críticos de la deliberación creen que el público es incompetente para deliberar y que está tan apartado de los políticos y la política en general que resultaría imposible motivarlo para participar. Sin embargo, el cuadro que emerge de los sondeos deliberativos y de otras consultas públicas es que “el público sí es capaz de lidiar con asuntos complejos una vez que piensa que su voz es importante, una vez que cree hay una razón para pasar el tiempo y realizar un esfuerzo en una discusión pública, escuchando puntos de vista alternativos.”[1]
Fishkin opina que “el público debe ser consultado acerca de sus prioridades en respuesta a la pregunta “¿qué debería hacerse?”. Sus prioridades son más significativas cuando han sido probadas contra argumentos en competencia acerca de los pros y contras, de los beneficios y cargas, de una política dada comparada con sus alternativas.”[2]
Sin lugar a dudas, la democracia deliberativa es complicada pero reditúa en términos de decisiones más fundadas y juiciosas, donde se valoran las propuestas por sus méritos.
Como medio de consulta pública es más eficaz y legítima que las encuestas ordinarias de opinión o los ejercicios de consulta pública con expertos y ciudadanos puramente interesados en el tema. La deliberación agrega un plus que no tienen las opiniones aisladas.





Los indicadores que miden la calidad de la deliberación.

I.                     INFORMACIÓN: la medida en la cual se da acceso a los participantes a información razonablemente precisa que ellos piensan resulta relevante para la discusión.
II.                   BALANCE SUSTANTIVO: la medida en la cual los argumentos ofrecidos por una parte desde cierta perspectiva son respondidos por consideraciones ofrecidas por aquellos que sostienen otras perspectivas.
III.                 DIVERSIDAD: la medida en la cual las mayores posiciones en el público son representadas por los participantes en la discusión.
IV.                 CONCIENCIATIVIDAD: la medida en la cual los participantes valoran sinceramente los méritos de los argumentos.
V.                   IGUAL CONSIDERACIÓN: la medida en la cual los argumentos ofrecidos por todos los participantes son considerados por los méritos sin importar qué participantes los ofrezcan.

Aplicabilidad en México.

Pensamos que los sondeos deliberativos son muy aplicables en un país como México, donde existe una importante diversidad de perspectivas y formas de pensar entre la población, además de fuertes contrastes sociales. Si los sondeos deliberativos han sido posibles en sistemas políticos no necesariamente democráticos como China y Bulgaria, o en sociedades francamente divididas por las diferencias religiosas como Irlanda del Norte, o por las diferencias étnicas, como Australia, no vemos razón alguna para no ser utilizados en el caso mexicano, donde ya se ha formado un amplia cultura con los sondeos de opinión y sus múltiples limitaciones.
Incluso, dentro de la experiencia de Fishkin y de otros científicos sociales, ha sido posible el desarrollo de sondeos deliberativos en línea por INTERNET (respecto de las primarias para la elección presidencia en los EUA) o en otros formatos, a través de cuestionarios ciudadanos que son procesados de una manera similar la sondeo deliberativo ordinario.
Los temas que se pueden abarcar con los sondeos deliberativos prácticamente cubren todas las vertientes del espectro político – electoral y del ámbito de las políticas públicas e incluso, de la infraestructura y los servicios públicos.



[1] Fishkin, James A.; When the People Speak: Deliberative Democracy and Public Consultation. Oxford University Press, USA, 2009. p. 45
[2] Op.cit.; p.64

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