LOS SONDEOS
DELIBERATIVOS: una
nueva modalidad de consulta pública ciudadana que corrige los vicios de la
desinformación y manipulación de la opinión pública.-
Introducción.
La
propuesta más avanzada y práctica de política deliberativa a nivel internacional
son los llamados “sondeos deliberativos” (deliberative pools) del Profesor James S. Fishkin de la Universidad
de Texas en Austin.
El
primer sondeo deliberativo (DP) fue celebrado en Gran Bretaña en 1984 sobre
política criminal y desde entonces se han celebrado más de 30 eventos de esta
naturaleza en diversas partes del mundo, incluyendo sondeos deliberativos de
gran interés como el celebrado en China en el año 2006 alrededor de proyectos
de infraestructura en una provincia, así como el realizado en Irlanda del Norte
con la participación de católicos y protestantes alrededor de cuestiones
educativas, también en esta primera década del milenio. Dos más recientes
fueron celebrado a nivel multinacional, bajo el marco de la Unión Europea, en
2007 y 2009, respectivamente.
La
idea básica que subyace a los sondeos deliberativos como experimentos
democráticos, es el investigar lo que sucedería a las opiniones de los
ciudadanos ordinarios si éstos experimentaran condiciones favorables para
considerar las cuestiones. Estas condiciones favorables incluyen:
a) una atmósfera de mutuo respeto donde
sea posible el diálogo;
b) materiales informativos breves y
balanceados para los participantes;
c) la oportunidad de plantear preguntas a
expertos o políticos;
d) discusiones con moderador en grupos
pequeños, y
e) la motivación efectiva para participar
en el experimento.
Los
sondeos deliberativos parten de un microcosmos de ciudadanos seleccionados a
partir de una muestra estadística ponderada que garantice su carácter
representativo de la sociedad o comunidad consultada, como si se tratara de una
encuesta ordinaria. El número de participantes en un sondeo deliberativo puede
variar de acuerdo con el universo a consultar o en función de las
características del tema discutir, oscilando entre 150, 350 y hasta 500
participantes.
El
sondeo deliberativo combina la representatividad de la población (vía la
igualdad política asegurada con la muestra científica) y la deliberación. Es
una representación de lo que el público pensaría si tuviera la oportunidad de
discutir los asuntos antes de tomar una decisión, bajo las condiciones
descritas anteriormente.
Cada
sondeo deliberativo requiere ser evaluado comparando a los participantes con
los que no participan, mediante lo que se denomina un grupo de control.
Mecánica del Sondeo Deliberativo.
1) Se invita a un grupo de “n” ciudadanos
a participar en el sondeo. Junto con la invitación se les envía un cuestionario
de entrada con preguntas de actitud y conocimiento sobre el tema a discutir. De
ese grupo de “n” ciudadanos se selecciona a los participantes en función de su
representatividad para la muestra estadística ponderada, así como su interés
para participar en el sondeo. La invitación es para asistir un fin de semana a un lugar designado para
llevar a cabo el evento que reúna las condiciones de seguridad necesarias para
la discusión igualitaria, libre y no restringida entre los participantes. Una
vez que han sido seleccionados los participantes y reunidos en el lugar del
evento, se les proporciona un material informativo breve, conciso y balanceado
(en torno a propuestas alternativas) sobre el tema a discusión. Asimismo se les
divide aleatoriamente en grupos de 15 ciudadanos cada uno para iniciar las
discusiones, las cuales son conducidas por un moderador entrenado para que
nadie monopolice la discusión o que se queden voces sin ser escuchadas; en
suma, para garantizar las condiciones favorables a la discusión. Cabe mencionar
que en todos los sondeos deliberativos del Prof. Fishkin se ofrece a los
participantes un emolumento de 150 dólares para motivar su asistencia, se les
facilitan las condiciones para su transportación si viven lejos y se pagan
todos los gastos de su acomodamiento durante el fin de semana.
2) El primer día del sondeo se dan las
sesiones entre los pequeños grupos de discusión en las que se fijan los puntos
de vista de cada participante y cuyo objeto básico es encontrar las preguntas
pertinentes al panel de expertos o políticos que estará presente al día
siguiente para contestar esas interrogantes. Como ejemplo, si el universo total
de participantes es de 150 ciudadanas y ciudadanos, habrá diez pequeños grupos
de discusión participando simultáneamente en salones diferentes.
3) En el segundo día del evento se lleva
a cabo una sesión plenaria con todos los participantes y el panel de expertos o
políticos. De los pequeños grupos de discusión se han seleccionado previamente
los participantes que formularán las preguntas a los expertos o políticos.
Previamente a las preguntas estos especialistas o hacedores de políticas hacen
una exposición breve de su perspectiva ante los presentes, para que
posteriormente tenga lugar la sesión de preguntas y respuestas.
4) Durante el tercer y último día del
evento los pequeños grupos de discusión se reúnen de nueva cuenta para llenar
un cuestionario de salida, que básicamente es el mismo que el de entrada con
algunas variaciones para medir de mejor manera el cambio de opiniones respecto
de la posición inicial de los participantes. Por la tarde se realiza otra
sesión plenaria para recibir los cuestionarios. En caso de tratarse de una
consulta resolutiva se proporcionan boletas a los participantes para que
realicen una votación directa y secreta sobre el tema discutido y su opción
preferida.
5) El sondeo al grupo de control (ciudadanos
que no participan) puede realizarse al principio en la muestra general de
invitados con el cuestionario inicial respondido. Solamente sirve para efectos
de comparación.
Balance General de los Sondeos
Deliberativos.
- Son una herramienta costosa pero muy
útil para conocer la opinión considerada de la población sobre determinado tema
de interés público como puede ser una campaña política, la selección de los
candidatos en la contienda, las tarifas y fuentes de energía, los proyectos de
infraestructura, el contenido de determinadas políticas públicas; la política
criminal; la educación, el medio ambiente, etc.
- El microcosmos deliberativo logrado
con una muestra científica de la población es tan representativo como puede ser
una encuesta ordinaria, solamente que sus resultados son cualitativamente
diferentes desde la perspectiva de una discusión razonada y libre del tema.
Este muestreo se lleva acabo no solamente para tener un reflejo fiel de la
opinión pública, sino también para asegurar la igualdad política entre los
participantes; personas de diferente sexo, edad, condición social y manera de
pensar.
- Un efecto importante en cada uno se
los sondeos deliberativos realizados hasta la fecha es que existen
significativas diferencias estadísticas entre las respuestas ofrecidas por los
participantes y los no participantes sondeados. También se advierten
importantes ganancias de información entre los participantes sobre los temas
sujetos a discusión. Dichas diferencias resultan de la información
proporcionada a los ciudadanos participantes en el sondeo deliberativo, del
enriquecimiento de perspectivas que resulta de la discusión en la que se
confrontan puntos de vista alternativos y obviamente, de los contenidos
recibidos en la sesión con expertos.
- La deliberación democrática evita al
menos tres problemas destacados en el estudio de la opinión pública en los
sistemas políticos más avanzados: la ignorancia racional, las opiniones de
encabezado y la manipulación mediática.
- Con el propósito de amplificar el
alcance de estos sondeos deliberativos al conjunto de la opinión pública es
usual que se transmita en televisión o radio una versión editada de las
sesiones y de sus resultados, mostrando sus efectos sensibles sobre la opinión
de los participantes.
- En muchos casos, los sondeos han
conducido a cambios en las políticas públicas o en las decisiones políticas de
las localidades donde se han celebrado, pues se consideran un magnífico
indicador de opinión pública superior a las encuestas o las consultas públicas
de interesados.
La utilidad política de los sondeos
deliberativos.
De
acuerdo con su amplia experiencia en la celebración de sondeos deliberativos de
toda clase, el Profesor Fishkin explica que algunos críticos de la deliberación
creen que el público es incompetente para deliberar y que está tan apartado de
los políticos y la política en general que resultaría imposible motivarlo para
participar. Sin embargo, el cuadro que emerge de los sondeos deliberativos y de
otras consultas públicas es que “el público sí es capaz de lidiar con asuntos
complejos una vez que piensa que su voz es importante, una vez que cree hay una
razón para pasar el tiempo y realizar un esfuerzo en una discusión pública,
escuchando puntos de vista alternativos.”[1]
Fishkin
opina que “el público debe ser consultado acerca de sus prioridades en
respuesta a la pregunta “¿qué debería hacerse?”. Sus prioridades son más
significativas cuando han sido probadas contra argumentos en competencia acerca
de los pros y contras, de los beneficios y cargas, de una política dada
comparada con sus alternativas.”[2]
Sin
lugar a dudas, la democracia deliberativa es complicada pero reditúa en
términos de decisiones más fundadas y juiciosas, donde se valoran las
propuestas por sus méritos.
Como
medio de consulta pública es más eficaz y legítima que las encuestas ordinarias
de opinión o los ejercicios de consulta pública con expertos y ciudadanos
puramente interesados en el tema. La deliberación agrega un plus que no tienen
las opiniones aisladas.
Los indicadores que miden la calidad
de la deliberación.
I.
INFORMACIÓN:
la medida en la cual se da acceso a los participantes a información
razonablemente precisa que ellos piensan resulta relevante para la discusión.
II.
BALANCE SUSTANTIVO: la medida en la cual los argumentos
ofrecidos por una parte desde cierta perspectiva son respondidos por
consideraciones ofrecidas por aquellos que sostienen otras perspectivas.
III.
DIVERSIDAD:
la medida en la cual las mayores posiciones en el público son representadas por
los participantes en la discusión.
IV.
CONCIENCIATIVIDAD:
la medida en la cual los participantes valoran sinceramente los méritos de los
argumentos.
V.
IGUAL
CONSIDERACIÓN: la medida en la cual los argumentos ofrecidos por todos los
participantes son considerados por los méritos sin importar qué participantes
los ofrezcan.
Aplicabilidad en México.
Pensamos
que los sondeos deliberativos son muy aplicables en un país como México, donde
existe una importante diversidad de perspectivas y formas de pensar entre la población,
además de fuertes contrastes sociales. Si los sondeos deliberativos han sido
posibles en sistemas políticos no necesariamente democráticos como China y
Bulgaria, o en sociedades francamente divididas por las diferencias religiosas
como Irlanda del Norte, o por las diferencias étnicas, como Australia, no vemos
razón alguna para no ser utilizados en el caso mexicano, donde ya se ha formado
un amplia cultura con los sondeos de opinión y sus múltiples limitaciones.
Incluso,
dentro de la experiencia de Fishkin y de otros científicos sociales, ha sido
posible el desarrollo de sondeos deliberativos en línea por INTERNET (respecto
de las primarias para la elección presidencia en los EUA) o en otros formatos,
a través de cuestionarios ciudadanos que son procesados de una manera similar
la sondeo deliberativo ordinario.
Los
temas que se pueden abarcar con los sondeos deliberativos prácticamente cubren
todas las vertientes del espectro político – electoral y del ámbito de las
políticas públicas e incluso, de la infraestructura y los servicios públicos.
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